Monumentos


Santuario de Nstra. Sra. de Regla
Vista desde la playa del Castillo
Vista desde el paseo marítimo del Castillo
Humilladero
Monumento a Rocio Jurado
Parroquia Nstra. Sra. de la O
Ermita del Pinar
Vista desde el paseo del Faro
Cristo de las Misericordias
 


SANTUARIO DE LA VIRGEN DE REGLA.

      Tiene su origen en un castillo fortaleza, propiedad de los Ponce de León, Señores de Chipiona, quienes lo donaron a los ermitaños de San Agustín, en 1.399, para convertirlo en iglesia y así dar culto a la Virgen.
      Este antiguo castillo se encontraba situado muy cerca de donde apareció la talla de la Virgen de Regla.
      Los ermitaños permanecieron en él hasta 1.835, año en el cual tuvieron que disgregarse por pueblos y ciudades tal como lo ordenaba el decreto general para la “Exclaustración de las órdenes religiosas” elaborado por Mendizábal, mediante el cual se debían eliminar los monasterios y las casas religiosas. La Desamortización de Mendizábal (1.835–1.852) dio lugar a la pérdida y desaparición de documentos, ornamentos, campanas, solería de mármol y distintos objetos de valor. Sin embargo, la talla de la Virgen fue llevada a la Parroquia de la localidad, donde permanecería durante diecisiete años.
      El Santuario, al quedar retirado de la población, quedó olvidado convirtiéndose en ruina debido a los estragos ocasionados por la guerra.

La Orden Franciscana

      Casualmente, en 1.851, los Infantes de Orleáns, que veraneaban en Sanlúcar de Barrameda, acudieron de visita a Chipiona, donde se enteraron del origen y calamidades sufridas al Monasterio y a la imagen de la Virgen, así que se disponen a restituir la imagen a su lugar principal y una vez restaurado, en 1.852, se nombró capellán al Padre Castro, ermitaño agustino.

      En 1.882, el Estado cede el Santuario al Padre Lerchundi, de la comunidad franciscana, permitiéndole el establecimiento de un colegio de misioneros para Marruecos y Tierra Santa en el mismo edificio.

El Nuevo Templo

      El 17 de mayo de 1.904 se aprueba el derribo del antiguo templo y se inicia la construcción del nuevo, gracias a los donativos de las ciudades y pueblos de la región. Se coloca la primera piedra el 30 de octubre de 1.904 con la asistencia de los Infantes de Orleáns y Borbón, levantándose en dos años e inaugurándose el 14 de enero de 1.906 sin la torre del cuerpo principal. Las campanas estuvieron montadas en unos caballetes de madera, hasta que en 1.909 se finaliza la obra de la torre. 
       Hoy en día es la misma comunidad franciscana la que habita el monasterio y atiende el Santuario.

Curiosidades

      El Santuario de Regla, también conocido como Monasterio, es de estilo gótico, y posee tres naves, la central y las dos laterales más el presbiterio, con 16 metros de largo y 14 metros de ancho, siendo la estructura del retablo la misma que la de la entrada principal. Es destacable el Claustro mudéjar del S. XV, la Biblioteca y el Camarín de la Virgen.

      La primera procesión, de la Virgen de Regla tuvo lugar en 1.588 y fue organizada por la Duquesa de Medina Sidonia, para rogar por el éxito de la Armada Invencible que dirigía su marido.

      La coronación de la Virgen de Regla tuvo lugar el 5 de septiembre de 1.954, siendo sus padrinos los Infantes de Orleáns y Borbón, D. Alfonso y Dña. Beatriz, y el Cardenal Segura quién la coronó.
   
      Teléfono de contacto: 956 370 189



HUMILLADERO

      Este edificio anexo al Santuario de Ntra. Sra de Regla data del año 1.663. La cruz que se colocó donde apareció la talla de la Virgen, fue sustituida por una capilla al aire libre, por deseo del padre Nuño y con la ayuda económica del Duque de Medina Sidonia. Está constituido de media esfera de arcos abiertos sobre 4 pilares, reja de hierro, rematado con cruz metálica sobre la cúpula. En su interior hay un altar sobre el pozo en el que se supone apareció la talla de la Virgen, una lámpara de plata y un cuadro que explica la historia de la aparición.
      Ha tenido reformas ya que antes no había muralla ni muro de contención y el lugar quedaba bajo. Sufrió un gran abandono entre 1.835 y 1.852, por temporales, por su situación frente al mar y por la “Desamortización de Mendizábal”.
      Fue restaurado en 1.852, a la espalda del mismo existe una inscripción que lo confirma. En 1.895 fue destruido por otro golpe debido al temporal y posteriormente en 1.896 sufrió de nuevo una reforma. La última fue en 1.947 con un alicatado en su interior.





EL FARO

      Es el más alto de España, el tercero de Europa y el quinto del mundo, con 72 metros sobre el nivel de mar y 69 metros sobre el terreno hasta la estructura de la linterna. La torre tiene un total de 322 escalones . Se construyó sobre la Punta del Perro, para indicar la entrada del río Guadalquivir.

      La primera piedra se puso el 30 de abril de 1.863, obra del ingeniero catalán Jaime Font, finalizando cuatro años más tarde en 1.867 y alumbrando, por primera vez el 28 de noviembre de 1.867, con aparato óptico y destellos cada sesenta segundos. Al principio se alimentaba con aceite, más tarde con parafina y petróleo, materiales que se subían por el núcleo interior de la torre, que es hueco, y mediante polea. El giro de la linterna se realizaba a través de máquina de relojería y contrapeso que caía por el hueco de la torre. Hoy en día este mecanismo sigue funcionando en horas diurnas. En 1.916 se comenzó a utilizar vapor de petróleo a presión con quemador, y esto produjo destellos cada quince segundos. En 1.942 sería sustituido por alumbrado eléctrico, con una lámpara de 3000 vatios y un alcance de veinte millas de luz fija, tres haces de luz y destellos cada quince segundos. En agosto de 1.936, debido a circunstancias sociales y políticas acarreadas por la Guerra Civil, los fareros son expulsados, ordenándose apagar el faro, hecho que duró casi tres años, mientras que en el 1.937, los soldados hacen las obras del muro de defensa.
      En 1.956, debido al Plan Marshall y por exigencia norteamericana, se mandó cambiar las placas del tope de la cúpula por cristales, desembolsando éstos mismos tanto el coste de la obra como de los materiales, obra que se realizó en 1.963.
      De los 187 faros existentes en España sólo 20 son aeromarítimos, formando parte de los mismos el de Chipiona desde 1.956. Los faros así denominados se caracterizan por alcanzar su haz luz la misma distancia en horizontal como en vertical, sirviendo así de ayuda a los aviones.
      En diciembre del 1.999 se cambió la lámpara existente por una nueva de halogenuros, o halógena, con alcance de ochenta millas y destellos cada diez segundos.
      Los materiales empleados para la construcción de este faro fueron, sobre todo, piedra ostionera extraída de las canteras de Chipiona, de ahí le viene el nombre a una de sus playas, Playa de las Canteras, utilizándose también materiales procedentes de Sierra Carbonera situada a seis kilómetros entre la Bahía de Algeciras y San Roque, además de contar con losas de Tarifa y piedra ostionera de Rota.
      El Faro de Chipiona es el pararrayos de nuestra localidad. 
   
      Visitas concertadas desde la Oficina de Turismo (956 92 90 65), sita en C/ Castillo, 5.

HORARIO ANUAL DE VISITAS AL FARO

Mayo, junio y septiembre. Martes y jueves. 

Julio y agosto. Martes, miércoles, jueves y viernes.

Abril y octubre. Jueves.

De noviembre a marzo: sólo grupos. Bajo petición.

Horario: 11,00, 11,45 y 12,30. Precio: 5€


EL CASTILLO 

      El Castillo de Chipiona se encuentra asentado sobre una roca del antiguo barranco donde baten las olas del mar. De planta cuadrada, con dos pisos que se cubren con bóvedas de aristas, con torre cuadrada junto al lienzo de muralla que va desde la Cruz del Mar hasta la Playa de las Canteras; sus ventanas son ojivales, hallándose todo el edificio completamente almenado. Su origen, según la Diputación provincial de Cádiz, lo sitúa en época musulmana, pero existen pocos datos sobre la existencia de Chipiona en esa época.
      Según la historia, y a tenor de documentos existentes, Chipiona fue conquistada en 1.251 por el Rey Fernando III “El Santo”, volviéndose a reconquistar definitivamente en 1.261 por su hijo el Rey Alfonso X “El Sabio”. Posteriormente pasaron estas tierras a ser patrimonio de los Pérez de Guzmán ya que el rey Sancho IV, como recompensa a Don Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno” por la defensa de la ciudad de Tarifa, le dona todas las tierras comprendidas entre los ríos Guadalete y Guadalquivir con la condición de que construyera en ellas cuatro castillos. Asímismo lo convirtió en Señor de las poblaciones de Trebujena, Rota, Sanlúcar de Barrameda y Chipiona.

      Posteriormente pasa Chipiona a pertenecer a los Señores Ponce de León cuando en 1.303 casó D. Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno” a su hija Isabel con D. Hernán Pérez Ponce de León.

Rehabilitación

      Otros atribuyen la construcción del Castillo al Conde de Arcos. No se sabe a ciencia cierta si se construyó de nueva planta o sobre los restos de un antiguo castillo. Lo que sí se sabe es que Alonso X lo fortificó durante la reconquista de Cádiz. Fue rehabilitado en 1.527, junto con los de Rota y Sanlúcar de Barrameda, mediante un “régimen de almenaras” ya que existía un saqueo continuo de piratas moriscos, beréberes y turcos, estando aquí hasta el célebre pirata Barbarroja, existiendo hasta el año 1.651 gran dotación de soldados para la defensa y vela del castillo.
      En el siglo XVII, se mencionan en actas capitulares, que “sirvió como vivienda del cura párroco”; en los primeros años del siglo XVIII se convirtió en prisión local (o cárcel pública de la villa); en el siglo XIX (1.893) se usó como cuartel de la Guardia Civil ya que el puesto de Trebujena se había trasladado a Chipiona.

Hotel Real

      El primer dato que tenemos de que se usó como hotel fue en un acta capitular de 1.887. En 1.922 se restauró el Castillo, ya que durante más de cinco años vivió Su Majestad D. Carlos de Borbón y Doña Luisa de Orleáns. María de las Mercedes, madre del actual Rey, también residió en nuestro castillo donde en su biografía dice que “se lo pasaba de maravilla en Chipiona, en su gran playa frente a él, y que cuando bajaba la marea los peces se veían dentro de los corrales”.

      En general, diremos que durante muchos años fue fortaleza y vigía para la defensa de sus habitantes creándose el primer núcleo de población cerca de él hasta que se convirtió en hotel en 1.890 hasta 1.989 cuando se cierra por problemas entre los socios abandonándose y quedando en estado de ruina y abandono hasta el 26 de Diciembre de 2.000 que el Ayuntamiento de Chipiona lo adquiere para proceder a su restauración y uso del mismo.

 


PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA O

      La Parroquia de la O fue erigida en el año 1.579 al más puro estilo gótico del siglo XVI, con ábside y tres naves separadas por pilares. Anteriormente se presume que fue mezquita árabe y que por debajo de ella, por los documentos conocidos, existen restos de la anterior Iglesia.

      En el siglo XVIII el estilo gótico desaparece y se transforma al barroco, siendo esa la fecha en la que se comenzó a llevar la contabilidad de la parroquia. A partir del año 1.724 es cuando se comienza a confeccionar el inventario de las alhajas y ornamentos existentes de los cuales destacan el copón de plata grande repujado con taza interior que forma una pieza independiente, y que hoy día se conserva en buen estado.
      Se hace también mención en este inventario a una cajita dorada que sirve para el Santo Viático y a dos cruces de plata procesionales, una grande y otra más pequeña, y tres anforitas de plata para los Santos Óleos.

      En el año 1.753 la antigua parroquia constaba de tres naves, una de ellas denominada la de la Epístola que debió de estar descubierta durante largo período. Se tiene constancia de los reales que se emplearon para pagar la obra de dos de ellas, y no de la tercera que según se recoge en escritos de la época era terriza, sin solar, y servía para las sepulturas de los fieles ya que por aquel entonces no existía cementerio.

Patrimonio

      En el año 1.761 se dispuso construir un retablo para el Altar Mayor, ascendiendo el gasto a 10.400 reales, contratándose para ello al tallista y escultor Matías José Navarro.

      En la parte inferior, sobre la mesa del altar, se encontraba el tabernáculo o sagrario, el cual se colocó e instaló en su lugar y empezó a prestar servicio en julio de 1.764.

      En 1.775 en el inventario se contabilizan: ánforas para los santos óleos de enfermos, tres anforitas pequeñas, campanilla de plata, cruz grande procesional, llave de plata y cadena, reloj de Caja.

      En 1.779 se compró el porta viáticos, especie de vinagreras en forma de pelícano con gruesa cadena de plata, y en el 1.782 se doraron y estofaron las imágenes de San Cristóbal y San José que estaban en el altar Mayor.

      En 1.785 los artistas Manuel García de Santiago, tallista, y José de Guevara, pintor, fueron contratados para trabajar en la escultura que se veneraba en el Altar Mayor, la imagen de la Santísima Virgen de la O, escultura de madera con estofado y dorado traída desde Sevilla y encargada por el Cardenal Solís.

La parroquia de hoy

      En el siglo XVIII, año 1.792, es cuando comienzan las obras de la Parroquia actual. La actual estructura procede de las reformas realizadas a finales del siglo XVIII y es heredera de la primitiva iglesia gótica con ábside y tres naves separadas por pilares.

      La capilla mayor es la misma que existía en la Parroquia primitiva, así se explica la analogía que hay entre la capilla Mayor y la portada lateral que son del mismo estilo gótico, ojival, del siglo XVI.

      La nueva Parroquia fue bendecida el día 14 de enero del 1.797 por D. Pedro Sánchez Guerrero, párroco de esta villa.
      No se sabe con exactitud la fecha de construcción del Órgano, pero sí, que el último quedó instalado en 1.836, pues había una inscripción que así lo señalaba, aunque, ésta fuese posteriormente cubierta con cal.

      Las últimas restauraciones tuvieron lugar en los años 1.914, año en el que se colocan las losetas blancas y negras de la sacristía y del archivo, junto con el mobiliario que se barnizó de ambos lugares santos, siendo alicatado todo el templo y el sagrario en 1.917.

Casa temporal de la Virgen de Regla

      El 17 de octubre del 1.835, por el Decreto de Mendizábal, mediante el que se suprimían los monasterios y casas de religiosos, y teniendo lugar la General Exclaustración de las órdenes religiosas, los Agustinos, que tenían residencia en el Monasterio de Nuestra Señora de Regla, se dispersaron por los pueblos y ciudades. El abandono que sufrió el Santuario hizo que trajeran la imagen de la Virgen de Regla a la Parroquia. Donde permaneció hasta el 7 de septiembre del 1.852 que fue devuelta al Santuario.   

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ERMITA DEL CRISTO DE LAS MISERICORDIAS

      Esta Ermita, antiguamente un almacén y propiedad de los hermanos Miranda Nieto, fue regalada al pueblo de Chipiona, constando así en 1.550, al aparecer allí la imagen del Cristo, que es de autor anónimo y de fecha desconocida, aunque hay escritos que la sitúan en el año 1.500.

      La leyenda nos dice que hacia el año 1.500 apareció en Chipiona un señor que pidió ser encerrado en un almacén con agua y alimentos para una semana junto a un trozo de madera. Pasada esta semana y preocupados porque dejaron de oír ruidos accedieron al almacén y se encontraron la imagen del actual Cristo de las Misericordias junto con las viandas intactas que le habían dejado allí para esa semana, sin ninguna señal del hombre.

El Milagro

      El 1 de Noviembre de 1.755 el terrible terremoto de Lisboa tiene repercusiones en nuestra costa, pues las aguas de la villa se retiraron de las costas mar adentro, volviendo con fuerza embravecida contra los muros que protegían al actual Santuario dejándolo totalmente destrozado, inundando calles y destrozando parcialmente la Parroquia de la O. Por este motivo se sacó en procesión al Cristo de las Misericordias que a medida que iba avanzando en dirección a la playa iban retirándose las aguas.

      Atribuyéndosele el milagro al Cristo de las Misericordias, todos los años se saca en procesión el día de Todos los Santos, realizando el mismo trayecto que antaño
recorrió.

 

MONUMENTO A ROCÍO JURADO

      A la entrada del Puerto Deportivo Pesquero, a la espalda del Río Guadalquivir y el Parque Nacional de Doñana, mirando al barrio que la vio nacer y en la Avenida que lleva su nombre, se encuentra este monumento, esculpido en bronce y piedra por Juan de Ávalos, quién se lo regaló a la cantante y ésta a su vez, decidió concederlo al pueblo, siendo inaugurado el 19 de agosto de 1.994.
      En un principio, el escultor pensó en hacer un busto de la artista, pero comprobando que se podía quedar pequeño en el lugar elegido para su colocación decidió hacer una estatua de cuerpo entero de 2.40 metros de altura, encontrándose rodeada de pilastras de 8 metros en una fuente con una rotonda alrededor.
      Tras la medalla de oro al Mérito Turístico, concedida en Chipiona por su labor gratuita de promoción por todo el mundo de nuestra localidad, a esta mujer se le denomina ”la fuerza”, “el poderío”, “la artista”, “la más grande”, “la cantaora”, “la voz”, etc., pues se atreve con todos los palos del flamenco, desde bulerías a seguirillas; y baladas, coplas, rancheras y blues, tanguillos, romances, peteneras...